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lunes, 16 de noviembre de 2015

El cuñadismo de Arturo Pérez Reverte

Polémico vocacional, el escritor y académico Arturo Pérez Reverte se ha descolgado con unos tuits enmarcados en la masacre de París del pasado fin de semana, en los que... en fin, léanlos ustedes mismos.
Alude a cierta “mansedumbre” de los asistentes al concierto de la sala Bataclan mientras son tiroteados por los terroristas. Se refiere a que siendo abrumadora mayoría, se dejaron vencer por el pánico en lugar de lanzarse contra sus agresores y luchar por sus vidas. También dice que en una situación similar en un país musulmán la respuesta de los agredidos hubiera sido la opuesta y hubieran peleado.
Habla sin haber estado ahí y sin conocer las circunstancias en que se produjo la masacre. Se le pueden escapar mil detalles que ni se plantea. No me digan que no es de primer grado de cuñadismo.
Lo dice en tono de crítica hacia Occidente, como si haber conseguido sociedades moderadamente pacíficas no fuera un logro. Como si poder vivir sin la certeza de que te vuelen la cabeza a poco de salir a la calle significara la pérdida de un vestigio humano esencial y no una mejora conseguida a lo largo de décadas de esfuerzo y sacrificios. Y también lo dice con cierto tono de admiración hacia quien parece abocado a vivir en ese entorno de violencia sin fin.
Pues yo pienso que es un importante triunfo que hayamos conseguido construir sociedades que nos hacen sentir razonablemente seguros. Sociedades en las que sucesos como los de París son una anomalía y no lo cotidiano. Creo que tenemos suerte de no estar entrenados para saber responder cuando alguien nos intenta asesinar, señal de que es algo con poca probabilidad de que suceda.
Espera. ¿Acaso él piensa que necesitamos ser golpeados de cuando en cuando para que despertemos de nuestro letargo y se reactiven nuestros reflejos? Ya está tardando, pues, en trasladar su residencia a Alepo. Quizá su experiencia como corresponsal de guerra le haga añorar los subidones de adrenalina, pero eso sería una deformación profesional que solo a él y los que han vivido como él les atañe. En lugares donde predomina la paz y el orden éstos son valores muy apreciados. Y algunos nos enorgullecemos de haberlos consolidado.
Así que no, cuñado no. Imbécil le queda mejor.

1 comentario:

  1. Arturo Pérez-Reverte31 de diciembre de 2016, 10:18

    Cuñado lo serás tú, pedazo de maricón

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